Cuando se hace referencia a la Industria 4.0 se está señalando un hecho concreto que tiene que ver con el gran paso adelante que ha supuesto la Cuarta Revolución Industrial. La economía, la producción y los medios van cambiando y, cada cierto tiempo, se produce un llamativo cambio de paradigma. Esto provoca que los parámetros válidos hasta ese momento se tengan que repensar y, como consecuencia de ello, reformular los ejes que vertebran la economía real.

Por eso, todo lo ocurrido durante de la década de los 10 de este siglo –en la que los avances tecnológicos han supuesto un verdadero paso de gigante– está llevando a las empresas a invertir en las herramientas y formas de trabajo más actuales en un entorno tan cambiante.

Cuando desde Alemania se acuñó el término Industria 4.0, no fueron pocos los que pensaron que no se trataba sino de una denominación más dentro de la imperante tendencia a numerar las sucesivas versiones de programas tecnológicos.

Sin embargo, durante la última década se ha producido una serie de adelantos que, una vez se han ido desarrollando e implementando, han llevado de una forma natural a que el paisaje industrial haya sufrido la auténtica revolución en la que nos encontramos inmersos. Un sistema de grandes invenciones que genera eventos que están cambiando la sociedad de manera definitiva y pragmática. Algo que sucede independientemente de la base científica de apoyo, que de por sí es enorme.

En ese sentido, desde el principio de este cambio de paradigma en HEXA hemos apostado en la formación, la investigación y la implementación de las decenas de caminos que se han ido abriendo a través de los pilares sobre los que se sustenta la Industria 4.0. Estos pilares describen la nueva tecnología que los fabricantes están utilizando para mejorar todas las áreas de los procesos de producción. A continuación vamos a ver una clasificación de los mismos.

Los sistemas autónomos

Gracias a los robots colaborativos se pueden abrir nuevas vías para la automatización. Están diseñados para realizar tareas similares a las que pueden llevar a cabo los seres humanos. Pero además, son capaces de controlar con precisión los detalles y transmitir datos.

La simulación

Mediante las simulaciones se pueden introducir en un entorno virtual datos en tiempo real del mundo físico del desarrollo de productos y los procesos de producción. De esta manera se pueden plantear situaciones virtuales con la validez de las reales. Así se puede constatar si los planteamientos ideados son válidos, si precisan de una optimización o si no funcionarían en el caso de ser llevados a producción.

Integración de sistemas

Las empresas cuentan con muchos sistemas de información de fabricación que no están completamente integrados. Mediante la integración de sistemas, la interconexión tanto interna como externa se convierte en realidad. Este hecho supone que el entorno de fabricación se vuelva más ágil y que se puedan realizar correcciones en tiempo real.

El Internet de las Cosas (IoT)

Hace referencia a la conexión en red y la conectividad de dispositivos inteligentes. No se utiliza solo para smartphones u ordenadores, sino para cualquier dispositivo o máquina que sea capaz de transmitir datos. En la industria sirve para recopilar toda clase de datos en tiempo real y así ir tomando decisiones al momento.

Realidad aumentada

Los sistemas basados en realidad aumentada están cada vez más presentes en la industria de la tecnología. Así, por ejemplo, las instrucciones para una reparación remota pueden enviarse en tiempo real a cualquier lugar en el mundo. De esta manera se consiguen ahorros en formación y su correspondiente inversión en tiempo y recursos económicos en aquellos trabajadores que no cuenten con un conocimiento específico sobre el problema a resolver.

Fabricación aditiva

También conocida como impresión 3D, consiste en la fabricación de piezas superponiendo capas de un material para la obtención de un modelo 3D. No precisa de moldes ni utillajes. Sirve para reducir costes en la producción de series cortas y para la creación de prototipos.

Cloud computing

Las tareas relacionadas con la producción se sustentan cada vez más en el uso de aplicaciones y datos compartidos en la nube. Gracias a este avance, no es necesario contar con tantos servidores físicos en la empresa. La correcta optimización del uso del cloud computing permite un enorme ahorro económico, de tiempo y de eficiencia, una clave en la Industria 4.0.

Ciberseguridad

Con una industria hiperconectada como la actual, las posibilidades de un sufrir un ciberataque en la empresa es cada vez mayor, tal y como se conoce en los medios casi a diario. El daño, no solo económico, que se puede sufrir es muy importante. Para evitarlo es crítico que las compañías acondicionen y protejan sus sistemas de información y producción de las posibles amenazas.

Big Data y análisis de datos

Uno de los grandes tesoros con los que cuenta la industria es la cantidad ingente de datos con los que cuenta y que, sin embargo, en la mayoría de los casos no es capaz de manejarlos y sacarles partido. Por eso una de las inversiones más rentables que puede realizar una compañía industrial en estos momentos es en especialistas en Big Data. Profesionales que sean capaces de ahormar un sistema de gestión de datos y la analítica que se deriva de ellos. Si como se dice, la información es poder, el conocimiento del universo de datos de una compañía abre nuevos horizontes para el negocio de la misma.

 

 

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