La revolución que está suponiendo la Realidad Aumentada en la Industria 4.0

La Realidad Aumentada (AR, por sus siglas en inglés) es uno de los términos más utilizados en la era de la Industria 4.0. Pero a pesar de ello, la tecnología AR ni es nueva –data desde hacia varias décadas–, ni se acaba de comenzar a utilizar muy recientemente. Sí es cierto, en cambio, que su universalización se está produciendo de pocos años a esta parte. Los desarrollos que crecientemente se están llevando a cabo, el hecho de que se trate de una tecnología tanto asequible como sencilla de usar y las ventajas que ofrecen los dispositivos móviles, hacen de la AR un ingrediente de lo más atractivo en el panorama industrial de hoy en día. Hasta hace no tanto, la tecnología AR solo estaba a disposición de los ordenadores, obligando a las compañías a verse bastante constreñidas para poder aplicarla en las fábricas. La llegada y la natural expansión de los smartphones y las tablets han supuesto que haya saltado por los aires una barrera que antes o después estaba destinada a desaparecer. Pero no solo se utilizan para operar con la AR estos dispositivos móviles, sino que las gafas inteligentes son, seguramente, el dispositivo al que más rendimiento se le puede sacar en cuanto a esta tecnología se refiere. A pesar de que la AR promete revolucionar mucho más todavía en los años venideros, ahora son cuatro las áreas en las que se le saca un mayor partido en la industria. A continuación, vamos a repasarlas una por una.

Relación entre trabajador y robot

La Realidad Aumentada mejora la comunicación entre los usuarios de una fábrica, pero también aporta mucha claridad en la relación entre el trabajador y el robot. Las nuevas tecnologías ayudan a crear un entorno más seguro donde los trabajadores y los robots trabajen juntos. En ese sentido, la AR se puede utilizar para contextualizar la información y hacer que el usuario sea más consciente de la labor de los robots, mejorando su propia sensación de seguridad y el rendimiento del sistema. Realidad Aumentada robots

Mantenimiento, montaje y reparación

El mantenimiento, el montaje y la reparación que tiene lugar en una fábrica se está viendo muy beneficiado de la combinación de la AR y las gafas inteligentes. Ayudan a resolver uno de los problemas más importantes que se dan en una planta de producción, la que tiene que ver con el cambio continuo entre los dispositivos y los manuales, que pueden causar dificultades en el flujo de las tareas. Por eso, las gafas inteligentes –que no dejan de ser dispositivos manos libres– consiguen dejar atrás la compleja logística que suponía en muchos casos a los trabajadores depender de tareas que les obligaban a recurrir a varias fuentes de información al mismo tiempo. A través de la AR se crean manuales y otros tipos de documentación, así como tareas de asistencia remota. De esta manera, compartir el conocimiento especializado y cualquier detalle técnico es mucho más sencillo y práctico. Los gemelos digitales, las imágenes gráficas o los modelos 3D animados pueden facilitar los detalles necesarios para las tareas que precisa llevar a cabo el trabajador.

Formación

Los procesos de formación son otro de los aspectos que se benefician significativamente de los avances que aporta la digitalización. Uno de los mayores beneficios que conllevan las tecnologías de AR en los aspectos formativos es utilizarlas en la simulación de las tareas peligrosas. Los alumnos pueden desarrollar y mejorar sus habilidades sin dañar la maquinaria y también eliminando el riesgo de muerte. Junto con las tareas peligrosas, las tareas que provocarán la interrupción de la producción durante la formación se pueden trasladar a un entorno totalmente digital donde ninguna maquinaria o experto tiene que hacer una pausa. Otro activo de la formación con realidad aumentada es el aumento de atención que traerá al proceso. Los aprendices pueden estar más motivados al saber que no causarán un accidente mientras aprenden, además, la nueva tecnología puede hacerlos más interesados.

Inspecciones

Las limitaciones mentales que padecemos los seres humanos provocan que sea habitual que las inspecciones en la industria sufran errores. Afortunadamente, la tecnología de Realidad Aumentada consigue que se minimicen estas limitaciones al permitir que los trabajadores comparen objetos reales y gemelos digitales. Además, con el uso de dispositivos móviles, las gafas inteligentes pueden permitir que la comparación sea exacta superponiendo el modelo digital 3D del objeto al objeto real que se está inspeccionando.
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